Siempre las sorpresas te las llevas cuando menos puedes disfrutar de ellas…
Cuando más ansias y ganas tienes y necesitas, menos lo sientes cerca…
El alma se me ha divido en dos, mi corazón en mil… te deseo tanto como mi cuerpo el sol, Ya que tu amor ha hecho en mí un despertar de color, un despertar de ilusión.
Estás tan lejos y te siento tan cerca, que no llego a entender cómo se hace que mi piel se imagina tu tacto junto a ella. Como mi cuerpo se estremece al sentir un beso del aire, o como mi cuerpo se encoge en la cama al sentir un abrazo… No comprendo cómo volver a sentir esto ahora de golpe y sin esperarlo hace que vuelva a sentirme como un niño chico al que le acaban de dar un caramelo… las verdaderas ganas que tengo es poder tener ese caramelo, saborearlo y que nunca se acabe dentro de mi boca esa sensación de frescor, esa sensación de sabor, esa sensación de libertad o esa sensación de tranquilidad.
Impresionante es el sentimiento que ahora tengo dentro de mí que hace que se me encoja el corazón, al saber que te tengo lejos de mi lado, aunque siempre te tengo por mi corazón que late al ritmo de nuestra canción, o que en mi cuerpo siento un escalofrío cuando pienso en ti…
La vida sorprende tanto de la noche a la mañana que me es imposible imaginarme que esta sensación que llevaba 4años apagada volvería a renacer de entre los escombros que sentía en mi interior… sin darme ni cuenta de lo que sucedía y de quién me pedía entrar ahí.
Es difícil ahora llevar a cabo cada paso en la vida sin pensar aunque sea dos segundos en ti… ¿Cómo la amistad puede convertirse en tan pocas horas en algo tan puro como el amor? O, ¿cómo puede ser que tan poquito tiempo conociéndonos nuestros corazones nos hagan creer que nos conocemos desde siempre?...
Rompiste la coraza que tanto tiempo llevaba encima y que todavía nadie había podido romper desde hacía tanto tiempo… Ahora me vuelvo a sentir como un niño pequeño al que no quiere separase de su peluche que le han regalado para su cumple.
Deseo tanto rozarte de nuevo con la yema de mis dedos que cada vez que toco algo un calor inmenso me llena la mano de calor… Deseo tanto rozarte los labios que cada vez que hablo siento un ardor de pasión que me vuelven loco… Deseo tanto abrazarte que cada vez que junto mis manos mis brazos se endurecen y te sienten entre ellos!
¿Cómo puedo hacer para que estés aquí día sí y día también? ¿Cómo puedo hacer para que todo salga bien sin rencores y sin daños? ¿Cómo hacer si al final todo sale bien, pero vivimos lejos? ¿Cómo sentirse?... No quiero perder la ilusión de un niño grande, que no sabe cómo hacer para complacerte y darte las gracias por hacerme ver que la vida por muchos palos que te dé, siempre te lo termina agradeciendo ofreciéndote de nuevo alguien como eres tú!
