lunes, 12 de marzo de 2012

Trauma

El miedo, recorre cada centímetro de sangre que pasa por mis venas… Cada paso que doy aflora el nerviosismo y las ganas de volver hacia atrás. Afrontar de frente este tormento me es casi imposible, ya que no sé a que se debe tal preocupación. El freno a todos mis caminos está echado ya que encuentro cuatro paredes que no me dejan salir de esta habitación… Que se van encogiendo a cada pensamiento positivo. Otra vez la tristeza y la agonía me vuelven a inundar la profundidad de mi alma y el mas grande de mis sentidos, desorientado me hallo en medio de tantas obligaciones…La memoria me falla y hace que toda mi rutina y toda mi vida se pare a mis pies, creándome un trauma inexplicado que mi mente no llega a entender, y que por mucho que intento extender mis manos para volver a salir de este pozo, no consigo llegar a la cuerda para salir de este circulo vicioso con el cual me voy ahogando poco a poco, perdiendo mi vida, perdiendo el aire, olvidando lo que es vida…Todo a mi alrededor termina haciendose pequeño e insignificante, excepto el miedo que tengo bajo mi piel, tan adentro de mi ser....¿Quién alguna vez no se ha asustado de su propia sombra? ¿Quién en algún momento de su vida, no ha cogido algún tipo de miedo debido a un suceso desconocido?
Hay sustos que desaparecen antes de la marca de tu cuerpo, de la memoria de tu alma... Todo depende de tu fuerza de voluntad, de tus ganas de escapar del problema que te atormenta, de todo lo que te limita a seguir... Hay sucesos en nuestras vidas que hacen que nos cambia todo nuestro alrededor y nuestra manera de ver los conceptos fundamentales que nos ofrecen los demás, por miedo, temor o desconfianza, que nos hemos creado por traumas que muchas veces son inexplicables y que aparecen de la nada.
Todo es saberlo afrontar con ganas, aunque sé luchen con más fuerzas de las que se tenga, ponerle más corazón que cabeza, y más cuerpo que alma...