lunes, 15 de noviembre de 2010

Como cada dia

 Como cada día, estaba sentado en la esquina de la calle Elvira, viendo pasar todo tipo de personas. Hoy es un día frío en el cual, no veo el tiempo pasar. Estoy sentado esperando ver algo interesante. Pasa María, una gran amiga del instituto, con los ojos rojos y llorosos. Veo al final de la calle a Pedro, me levanto corriendo y voy a saludar, pero al igual que me levanto desaparecen de mi vista. Me río al ver unos niños corriendo detrás de su pelota y a unos ancianos chismorreando. Llevo sentado horas y horas y ya del aburrimiento me voy para mi casa. Me encuentro la puerta abierta, había mucha gente en el salón, todos vestidos de negro y llorando. Nadie me ve entrar... Escucho hablar a una señora diciendo: "se congeló en la calle con el frío de la noche". En el fondo del salón veo un ataúd y decidí mirar. Era mi cuerpo tumbado, frío y callado el cual ya no vivía con su alma.

No hay comentarios:

Publicar un comentario