miércoles, 15 de junio de 2011

Desesperación será?


Un caparazón duro y grande cubre mi espalda y hace que
nada entre ni salga de esa armadura que me evita exponerme a peligros que
prefiero evitar o que, tal vez, tengo miedo a afrontar. Porque mi sensibilidad
esta tan dañada que directamente mi cuerpo crea esa autodefensa de la
ignorancia, de la frialdad y del pasotismo...
Una defensa tal vez un poco egoísta, una defensa un poco dañina para los demás, pero ya bastante me han hecho... No puedo fiarme lo suficiente de nadie más...
A la espera estoy de que se rompa ese caparazón, de que esas ganas de revivir aparezcan y vuelvas a salir de mi escondite, pero será difícil, tal vez, imposible, es mi amigo, es mi casa, lo llevo encima todo el día, es mi defensa y mi ayuda!
Solo tengo la esperanza de que un buen llegado sepa quitármelo de encima y me vuelva a enseñar a volar, porque un ángel caído del cielo confiado de todo el mundo y al final hecho añicos, como yo, y si con caparazón, ha estado mucho tiempo sin extender las alas,  ya no se usarlas, ya no sabe volar...
La inseguridad hace que un alma vague sin rumbo por un camino de piedras, baches y curvas que no sabe a dónde lo lleva, que no ve el final, todo a su alrededor es oscuridad y no encuentra esa luz que tanta ansia quiere para guiarla hacia el final. Desesperación será?
Un caparazón duro y grande cubre mi espalda y hace que nada entre ni salga de esa armadura que me evita exponerme a peligros que prefiero evitar o que, tal vez, tengo miedo a afrontar. Porque mi sensibilidad esta tan dañada que directamente mi cuerpo crea esa autodefensa de la ignorancia, de la frialdad y del pasotismo...
Una defensa tal vez un poco egoísta, una defensa un poco dañina para los demás, pero ya bastante me han hecho... No puedo fiarme lo suficiente de nadie más...
A la espera estoy de que se rompa ese caparazón, de que esas ganas de revivir aparezcan y vuelvas a salir de mi escondite, pero será difícil, tal vez, imposible, es mi amigo, es mi casa, lo llevo encima todo el día, es mi defensa y mi ayuda!
Solo tengo la esperanza de que un buen llegado sepa quitármelo de encima y me vuelva a enseñar a volar, porque un ángel caído del cielo confiado de todo el mundo y al final hecho añicos, como yo, y si con caparazón, ha estado mucho tiempo sin extender las alas,  ya no se usarlas, ya no sabe volar...
La inseguridad hace que un alma vague sin rumbo por un camino de piedras, baches y curvas que no sabe a dónde lo lleva, que no ve el final, todo a su alrededor es oscuridad y no encuentra esa luz que tanta ansia quiere para guiarla hacia el final. Desesperación será?

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